Encenderé velas de colores.

31/12/13

Encenderé velas de colores
Encenderé velas de colores, por este año que viene y los que quedan por venir, y por los que vinieron y se quedaron en mi pasado.

Rojo: mi familia, mi gente, por estar ahí siempre pase lo que pase. Por quererme a pesar de todo. Por los todos los que se fueron que aunque no estén entre nosotros, en mi corazón su recuerdo siempre permanecerán.

Amarillo: por todas esos buenos recuerdos, risas intermimables y situaciones 'anormales' vividos este año.

Naranja: por ustedes, los profesores. Por enseñarme cada día más y también por apoyarme. Sin ustedes no hubiera sido posible.

Verde: por todos esos españoles que han perdido su trabajo y su casa, yo enciendo esta vela verde, color de la esperanza. También por todas esas personas que padecen enfermedades injustas y todas esas personas que luchan cada día para comer unas pocas migas de pan.

Turquesa: por vosotros equipo. Por hacer que los entrenamientos sean mejores y por estar ahí. No os cambiaría por nada.

Azul: por vosotros, por ti. Por que este blog es una de las cosas que me ha dejado expresarme y poner sobre papel lo que pienso. Por que he conocido a personas maravillosas y blogs maravillosos. Por que estas leyendo esto y siento que mi voz corre y llega a mis lectores. Gracias.

En especial me gustaría dar especial gracias a mi madrina Rocío de 'Hay vida en los libros', por su apoyo constante, por estar ahí siempre, por ayudarme en todo momento, por preocuparse, por sacarme una sonrisa y por seguir siempre estando ahí. Muchas gracias y espero que 2014 te traiga lo mejor.

Morado: por vosotros compañeros, por hacer que mis días sean más especiales. Por esos momentos inolvidables de los que nunca me cansaré de recordar.

Violeta: por aquellas personas que me han hecho daño. Por aquellos momentos tristes y peores, porque de ello he aprendido.

Rosa: por él. Que tu no sabes quien eres, que es un secreto que guardo en el corazón pero que lo nuestro es una bonita amistad y espero que el 2014 me regale algo más.

Estas son mis velas y aunque toda vela se consume, en mi corazón siempre quedarán.
¡Feliz Año 2014 infiniter!
Blue Butterfly

Nadie

Nadie
Nadie me escucha.
Nadie me comprende.
Nadie me entiende.
Nadie me habla bien.
Nadie me apoya.
Nadie ve lo que sufro.
Nadie aprecia lo que lucho.
Nadie ha visto mi felicidad.
Por eso, alguien que se llama 'Nadie' es mi mejor amigo, porque nadie me quiere.
Blue Butterfly

Propósitos 2014: Pintar el cielo con palabras de purpurina

26/12/13

Propósito 2014: Pintar el cielo con palabras de purpurina.

Mi propósito para 2014 es pintar el cielo con palabras de purpurina.

Me gustaría seguir escribiendo como lo he hecho hasta ahora, por supuesto mejorando mi escritura para llegar a nuevos lectores y lectoras. También me gustaría ganar algún concurso literario para que más gente pudiera dar su opinión acerca de mis textos y decidir si vale la pena o no que siga escribiendo.

Así que el reto para 2014 será que en cada uno de los cielos de los lectores y lectoras, pintarlos con palabras de purpurina, para que siempre se queden allí. Sería llegar a los corazones y sentimientos de los lectores a mi manera. Sería pintar mis palabras en sus cielos. Sería buscar un cielo apagado y iluminarlo con mis palabras pintadas en el y que brillaran tanto que despertara una nueva ilusión que le llegara al corazón de esa persona.

Sería pintarlo con palabras de purpurina para que siempre brillaran y siempre se quedaran allí.

Sería recordar que las estrellas no pueden brillar sin oscuridad y que si alguien siente que su cielo está completamente negro, siempre hay una, por muy pequeña o muy insignificante que sea, estrella encendida, porque eso es lo que nos hace tirar para adelante. Las pequeñas cosas.

Las pequeñas estrellas de nuestro interior.

Blue Butterfly

Buenos días, princesa

25/12/13

Buenos días, princesa
La luz amarilla del sol que se filtraba por el cristal de la ventana de mi cuarto y un olor inconfundible a chocolate caliente y cookies, me han despertado esta mañana. "Buenos días, princesa". Esas son las primeras palabras que he oído esta mañana.
Mi chico me besa la mejilla y mientras me incorporo le hago un hueco para que se siente conmigo. Le doy un beso largo de buenos días seguido de un "buenos días, amor". Deja la bandeja sobre mi regazo. Una bandeja con un montón de cookies y dos tazas grandes de chocolate caliente.
-Que bien empezamos el día de Navidad.
-En Alemania nos gusta disfrutarla al máxima.
Y así parecía ser. Había venido con mi novio a Alemania para pasar las navidades con su familia y aunque fuera seguían cayendo copos de nieve continuamente, en la casa se  estaba la mar de bien.
Terminamos de desayunar pero laa sorpresas aún no terminaron. Roger sacó un paquete y me lo dio. Al abrirlo descubrí que era un anillo de plata con la forma del símbolo de infinito.
-¿Quieres casarte conmigo?
Blue Butterfly

¡Feliz Navidad!

24/12/13

¡Feliz Navidad!
Caía nieve fría y blanca del cielo azul del 24 de diciembre. Eso observaba desde la ventana de la cocina. Luces de colores iluminaban la plaza y estrellas doradas brillaban en el cielo junto a la luna plateada. Los niños jugaban tirándose bolas de nieve.
Saqué el bizcocho del horno. Que buen olor desprendía el horno. Ya tenía lista la cena para la Nochebuena. Lleve el bizcocho a la mesa y todo listo.
Mi primo no tardó mucho en hacer sonar el timbre. Es maravilloso tener gente como mi primo.
Desde que mis padres me echaron de casa, él ha sido el único que ha estado a mi lado. Siempre me ha dicho que la vida es un regalo y que hay que disfrutarlo aunque nos encontremos piedras en el camino o simplemente nos las tiren a la cabeza. Que hay gente muy cruel en este planeta llamado mundo, que parece que solo existen para hacer daño a otras personas. Que lo único que realemente vale la pena hacer en esta vida es sonreír y seguir adelante. No dejar que nadie te borre esa sonrisa con sus insultos. Que hay que ser feliz y para eso hay que ser uno mismo y vivir la vida a su manera.
Y para mí, el mejor regalo que alguien me ha hecho, ha sido mi primo que ha decidido pasar la Nochebuena a mi lado antes que con sus padres. Pero lo mejor de lo mejor, es que el me ha ayudado a levantar cabeza y me convencido de que hay que ser feliz.
¡Feliz Navidad!
Blue Butterfly

Mi silencio de la Navidad

21/12/13

Mi silencio de la Navidad 
Desde la primera vez que te vi en el instituto, sabía que eras diferente a los demás. Que tenías algo que los demás no tenían.
Transcurría el tiempo y el cielo del naranja del otoño pasó al azul del invierno. El frío soplaba cada vez más intenso. La lluvia se transformaba en copos blancos de nieve. Las calles empezaban a adornarse con luces de colores. Pero lo que sentía por ti, no cambió. 
Llegaron las vacaciones de Navidad. Y yo te echaba de menos. Te quise en silencio. Obviamente no te lo iba a decir, no se lo iba a decir a nadie que te quería, que te echaba de menos. Me daba la sensación de que te fijabas en mi o bien porque te gustaba (cosa que no me imaginaba) o bien porque te habías dado cuenta. 
Así que pasé las Navidades echándote de menos. Tu sonrisa, tus ojos, tus palabras, tus gestos. Tú. Pero mis sentimientos en mi corazón se quedaron.  Se fundieron como cuando la nieve choca contra el suelo y desparece convertida en agua fría. 
Ese fue mi silencio de la Navidad. 
Blue Butterfly

A Christmas Carol

19/12/13

A Christmas Carol

En  1843 Charles Dickens publicó la novela corta de 'A Christmas Carol', en castellano traducida como 'Canción de Navidad' o también conocida como 'Un cuento de Navidad' o 'El cántico de Navidad'.

La trama trata de una persona tacaña que nunca celebra la Navidad (Ebenezer Scrooge), pero algo hará que cambie su actitud durante la Navidad.

Yo no leído este libro, pero me gustaría porque mucha gente que lo ha leído solo tienen buenas palabras para describirlo.

¿A vosotras qué os parece?

Blue Butterfly

Premio :) #2

17/12/13

Premio :)
¡Hola infiniters!
Nina del blog 'I love madly!' me ha concedido un premio. ¡Gracias!
Alla voy;
1. ¿Te gusta escribir en tu blog?
Me encanta. Para mí es un lugar donde expresarme, donde puedo escribir sobre mis pensamientos, sentimientos, opiniones e historietas. Es mi rinconcito especial.
2. ¿Cuántos años tienes?
No voy a dar datos personales. Lo siento.
3. ¿Te gustan los tatuajes?
Sí. Aunque hay mucha gente que piensa que las personas que los llevan son unos guarros o garrulos, yo pienso que para ellos es una forma de expresarse y debe ser aceptada y respeta como todas.
Así que sí que me gustan, algunos sí otros no, pero no creo que me vaya ha hacer alguno.
4. ¿Cantante que odies?
No odio a ningún cantante. Algunos me gustan más y otros menos, pero no odio a ninguno.
5. ¿Canción que adores?
'Echándote de menos' de Andy & Lucas.
6. Ídolo.
Demi Lovato, por su música, sus mensajes, su pasado, su fuerza y solidaridad.
7. ¿Complemento favorito?
Los colgantes.
8. ¿Tienes móvil?
Sí.
9. ¿Blanco o negro?
Blanco.
10. ¿Adicto a una cosa?
No.
11. ¿Deporte favorito?
Tenis.
Muchas gracias de nuevo.
Blue Butterfly

Aquella tarde de invierno

16/12/13

Aquella tarde de invierno
Era una tarde de invierno. El árbol de Navidad imponía autoridad en medio de la plaza, decorado con bolas multicolores y con luces rodeando las hojas verdes del abeto. La estrella dorada que estaba en lo más alto, relucía con la luz de las farolas que bordeaban la plaza.
Nieve fría y blanca caía desde el cielo formando una cortina. La gente arropada con gorros de lana, bufandas y botas paseaban lentamente por la plaza, y muchos se paraban a contemplar el árbol. Caminaban felices y cogidos de las manos muchas parejas jóvenes, matrimonios y veteranos. Algunos en familia, otros con amigos. Era una tarde de amor, de felicidad pero de tristeza y nostalgia para otras.
Una melodía compuesta por piano y guitarra fluía por la plaza y las calles del pueblo. Una melodía que sonaba desde un rinconcito de los puestos del mercado.
Se olía el olor del turrón, del algodón de azúcar, del chocolate, fundido con la nieve. Y se sentía un aire frío que soplaba muy cuidadosamente en el rostro de las personas paseando aquella tarde de invierno.
Blue Butterfly

Con el alma marchita

15/12/13

Con el alma marchita
Que ya no sé nada de ti.
Que te echo de menos.
Que no sé que hacer sin ti.
Que mañana te vuelvo a ver y todo seguirá como antes.
Que todo los días son iguales.
Que me parece que tu corasonsito tiene dueña y esa no soy yo.
Que no sé si me quieres.
Que no lo creo.
Que te mereces algo mejor que yo.
Que sales por ahí con el amigo y las amigas y yo no estoy ahí.
Que no sé que hacer.
Pero me quedaré aquí, con el alma marchita.
Blue Butterfly

13 diciembre

13/12/13

13 diciembre
¡Hola infiniters!
A partir de hoy, 13 diciembre, comenzaré una especie se maratón navideña. Cada día (intentaré, porque tengo varias cosas que hacer) subiré una entrada relacionada con la navidad (villancico, poemas, historietas etc.) y bueno, espero que os guste.
Eso era. La entrada navideña de hoy es ésta... jejeje.
¿Qué os parece la idea?
Blue Butterfly

Nieve en París

11/12/13

Nieve en París.

Caía la nieve en París mientras caminaba por la calle hacia mi casa. Vivía con mi abuelo porque mis padres viajaban tanto que no les veía apenas.
Entré en casa. Me encantaba el invierno. Entrar en casa y sentir el calor del fuego que ardía en la chimenea, ver la casa iluminada por las luces de navidad, el olor que desprendían las magadalenas que cocinaba mi abuelo. No lo cambiaría por nada.
Entré en la cocina y le di un beso a mi abuelo. Rápidamente subí a mi cuarto y encendí mi portátil. Abrí el word en el que estaba escribiendo mi novela. Después de media hora, apróximadamente, cerré mi portátil. Miré por la ventana. Podía ver la Torre Effiel de lejos, detrás de una cortina de copos de nieve. Era un paisaje precioso.
No pude evitar en sacar mi bloc de dibujo y mis lapices. Sonó el teléfono. Carlos.
-¿Sí?
-¿Puedes bajar un momento? Necesito hablar contigo.
-Claro. Ahora bajo.
Carlos y yo éramos medio-novios, por llamarlo de alguna manera. Acabábamos de empezar a salir y tuvimos una discusión. 
………
Todo empezó cuando Carlos me dijo que se escaqueado del cumpleaños de su abuela para salir conmigo. 
- Vaya… si lo llego a saber, quedamos otro día. Me sabe mal…
- Si no pasa nada, estoy un poco hasta las narices de que si comida familiar, reunión familiar y todo familiar. 
- Hombre, pues al menos pasas tiempo con tu familia...
- Es un aburrimiento. Suerte que a ti no te pase. ¿Te gustaría eso?
- En realidad sí, aunque fuera demasiado, al menos pasaría tiempo con los míos. 
- Pufff… serás sosa. 
- ¿Sosa yo? 
- Sí. Tú. Que al menos pasaria tiempo con mi familia, que qué suerte… eso es de ser sosa. 
- Pues eso no es de ser sosa ¿sabes? Para empezar tú has empezado hablando de tu familia y además tienes un morro que te lo pisas. Ves a tus padres todos los días y tienes cuatro abuelos. ¿Y sabes qué? Yo a mis padres ni los conozco, sólo los veo una vez al año como mucho, y sólo tengo un abuelo. No tengo a nadie más. -le dije con lágrimas en los ojos. 
………
Pero aún así le quiero. Me pasé. La culpa fue mía. Me sentía culpable y me quería disculpar. Y por eso estaba bajando las escaleras.
Me lo encontré apoyado en la pared con la mirada perdida. Llevaba una sudadera azul, unos vaqueros y unas zapatillas. Vestía tan bien, estaba tan guapo. 
En cuanto me acerqué lentamente, él se percató de mi presencia. Vino lentamente hacia mí. Me miraba fijamente. No le podía sostenerle la mirada. Me sentía avergonzada. 
Me abrazó y le abracé. Me besó en la mejilla. Nos cogimos las manos. 
- Lo siento, Carlos, de verdad que lo siento. Me pasé mucho. 
- No tienes que sentir nada. No debí seguir con el tema. Te entiendo perfectamente. 
Nos volvimos a abrazar. Carlos se acercó mucho a mí y me rodeó la cintura. 
- Te quiero -me susurró sonriendo. 
Le rodeé el cuello con mis brazos. 
- Y yo a ti. 
Y me besó. Un beso tierno, cálido, sincero. Un beso que nos mantenía en calor, mientras fuera, en París seguía nevando como en el dibujo que estaba haciendo anteriormente. 

Blue Butterfly. 

Premio :) #1

¡Hola infiniters!

Irene de Mundo Blog (un blog maravilloso) me ha dado un premio.

Allá voy:

1. ¿Tu prenda de ropa preferida? Me encantan los jerséis y todas las prendas de lana o de punto.

2. ¿Qué harías si te dijeran que te vas a Francia de vacaciones?
Pues me alegraría mucho porque aunque ya estado allí, no me importaría volver.

3. ¿Te gusta la lluvia?
Sí, la verdad. Me parece preciosa (aunque suene raro) y me inspira mucho.

4. Frase preferida.
No puedo elegir solo una de estas dos:
Don't be sad because its over, be happy it happened. / No estés triste porque se ha acabado, estate contenta porque ya ha pasado.
Never stop walking to reach your dream, even if you're walking alone. / Nunca dejes de caminar hacia tu sueño, incluso si estás caminando sola.

5. ¿Te gusta salir de fiesta?
La verdad es que no, me gusta más la tranquilidad.

6. ¿Eres adicta a algo?
No.

7. El nombre de mejor amigo/a.
No tengo.

8. ¿Prácticas algún deporte?
Sí, tenis y natación.

9. ¿Qué cosas o personas te hace felices?
Anécdotas y recuerdos del pasado, mi familia y la gente con la que estoy día a día, sacar muy buena nota en los exámenes y volver a ver a alguien que hace tiempo no veía.

10. Postre favorito.
¡Turrón!

11. Pregúntate algo a ti mismo.
¿Cuándo podré decir 'él/ella sí que es un/a amigo/a de verdad?

Muchas gracias Irene. Ha sido un placer contestar a tus preguntas.

Blue Butterfly

Diseño navideño

7/12/13

Diseño navideño
¡Hola infiniters!
Como podéis comprobado, he cambiado el diseño del blog. Lo he hecho navideño a mi gusto.
¿Os gusta?
Se acerca la navidad y me hacía ilusión cambiar el diseño.
¡Espero que os guste!
Blue Butterfly

Premio Liebster Award #5

26/11/13

Premio Liebster Award.

¡Hola infiniters! A mi madrina (Rocío de 'Hay vida en los libros') le han dado este premio y aunque no me ha nominado, me deja hacerlo.

¡Allá voy!

1. ¿Te gustan los animales? 
Sí, me encantan.

2. ¿Que marcapáginas utilizas?
Uno en el que hay rosas pintadas. Me lo compré cuando fui a París, en la tienda de sourvenirs del Palacio de Versalles.

3. E-book o papel. ¿Porqué?
Papel. Simplemente por el tacto y el olor del papel.

4. Sueños para el futuro. 
Trabajar en lo que me gusta. Enamorarme de un chico que se enamore de mí. Ser feliz. Hacer feliz a mi gente. Seguir soñando.

5. ¿Qué es lo que más te gusta leer?
Novelas, sobre todo romántica juvenil, pero en general, cualquier género.

6. Cómo empezaste a leer. 
Me enganché a la lectura cuando leí '¡Buenos días, princesa!' de Blue Jeans.

7. ¿Qué libro estás leyendo?
Ahora mismo ninguno que me he quedado sin libros, pero pronto compraré 'Divergente' para poder leerlo.

8. Color favorito. 
El blue. :)

9. Si pudieras sacar un personaje de un libro ¿cuál sería?
Sería Katniss Everdeen de 'Los Juegos del Hambre'. Me encantaría conocerla.

Pues ya está. ¡Muchas gracias Rocío! Y también gracias a ti por leerlo.

Blue Butterfly.

Club Apadrina un blog

24/11/13

Club apadrina un blog.

¡Hola infiniters!

Me he unido al 'Club Apadrina un Blog'. Ahora soy ahijada de Rocío de 'Hay vida en los libros.'


Bueno, espero que también que vosotros os unáis. ¡Es una experiencia muy buena!

Pues eso era infiniters.

Blue Butterfly.

Mirando atrás.

23/11/13

Mirando atrás.

Mirando atrás. Mirando lo que hemos recorrido. Lo que hemos pasado. Rebobinando hasta llegar a aquellos tiempos tan lejanos y sintiéndolos cerca. Sin poder reprimir lágrimas. Sin poder cambiar nada. Sin poder olvidar nada. Sin poder hacer nada. 

Mirando atrás podemos ver las cosas de otra manera a como sucedieron. 

Muchas veces me digo a mi misma que no mire atrás. Que el tiempo no vuelve atrás y que todo lo que ha transcurrido durante mi vida se queda ahí, sin poder cambiarlo. Que debería estar orgullosa de mi pasado, de la historia de mi vida aunque se presente gris y lluviosa. Que tengo que ser feliz. Que tengo que construir el futuro a mi manera. Que siempre soy yo y que eso es lo que importa. 

Blue Butterfly. 

La pintura del corazón

13/11/13

La pintura del corazón.

Cada uno tiene el corazón pintado de una manera. 

- Acuarela: débil pero resistente a todas las lluvias de lágrimas.

- Tempera: fuerte, intenso incluso a veces egoísta por la intensidad de su color. 

- Cera: rugoso, grueso pero intenso. 

- Lápiz: detallista, fino, descolorido pero preparado para que alguien le salpique color. 

Sólo nosotros podemos decidir de qué pintar nuestro corazón, aunque dependiendo de la situación, de la persona y del pasado, muchas veces varía. 

Lo mejor es decidir de qué queremos que sea pintado y intentar que nadie lo borre, por que nadie tiene el suficiente poder como para borrar el corazón de otra persona. 

Blue Butterfly. 


Premio: tu blog es el más tierno

9/11/13

Premio: tu blog es el más tierno

¡Hola! Merce Fearless me deja hacer este premio aunque no me haya nominado. Gracias :)
Se lo he pedido porque me encanta las preguntas que ha hecho. 

Allá voy:

1. Dime una canción que te traiga buenos recuerdos. 
"Echándote de menos" de Andy & Lucas.  Me recuerda a los buenos momentos de mi niñez. 

2. ¿Qué libros te han gustado más de todos los que has leído? ¿Porqué?
Pues "Deja en paz a los muertos" de Juan Ramón Barat por ser una novela de misterio muy intrigante y especial. 
Y también "¡Buenos días, princesa!" de Blue Jeans porque fue la primera novela romántica que leí y gracias a ella me si cuenta del tipo de novelas que me gustaban. 

3. ¿Qué cantante o grupo te gusta más? Una canción suya. 
Difícil elegir sólo a uno. Pero si tuviera que hacerlo sería a Melendi y la canción "Cheque al portamor".

4. ¿A qué fandoms perteneces?
A ninguno. 

5. ¿Cuál es el libro con el que más has llorado?
Llorar lo que es llorar a mares, en ninguno. Pero sí me emocioné leyendo "Dime que sí" de Lof Yu. 

6. ¿Tienes ganas de que se estrene En Llamas?
Tengo muchas ganas, la verdad. He leído la trilogía y me ha encantado. La película debe de ser alucinante. 

7. Tus favoritos:
-Color: Blue :)
-Comida: El arroz, de cualquier manera. 
-Tipo de música: Pop flamenco, flamenco, cualquier género salao. 
-Flor: El clavel. 
-Animal: El perro. 

8. Cuéntame algo sobre ti. 
Soy friolera, siempre tengo frío. Pero aún así me encanta el otoño y el invierno.  

9. Una foto con la que no puedas evitar sonreír. 
Una en la que salimos una compañera de tenis y yo. Me recuerda a los buenos momentos de aquel verano. 

10. ¿Cuál es la frase con la que más te identificas?
If you love someone do something about it before they are gone. 

11. ¿Qué opinas de mí?
Que eres una persona maravillosa con un blog especial. :)

Pues ya está. Me ha encantado poder contestar estas preguntas. Gracias Merce. :)

Blue Butterfly. 


¡Noviembre!

3/11/13

¡Noviembre! 

Uno de mis meses favoritos. 

Frío. Nieve. Lluvia. Prendas de lana. Abrazos interminables. Pasteles. Chimenea. Chocolate caliente. 

Va a ser maravilloso. 

Blue Butterfly
No

No friends. No best friends. No boyfriend.  Nobody. No one. No help. No support. Problems without solution. Loving someone I can't have. Not being loved back. No strength to try. Tears. Falling deep. 

This is how I'm feeling, but I just smile. 

Blue Butterfly. 

Me da igual

30/10/13

Me da igual.

Pues ahora corre un rumor por mi colegio de que yo estoy saliendo con el chico que mejor me llevo de mi clase. 

Se dice que llevamos tiempo saliendo, estamos muy enamorados y que queremos casarnos. Esto es sólo una mentira. Ni salimos, ni estamos enamorados. 

Él y yo hablamos de esto y nos dejamos claro de que ni vamos a salir, ni que nos queremos que como novios. 

Y eso me tranquiliza bastante. Porque me da igual lo que la gente diga por ahí de nosotros porque el sabe perfectamente la verdad y eso es lo único que me importa. Lo que quizás me molesta un poco, es que sean tan casinos, tan pesados de no parar en ningún momento. Sólo queda tragar y tragar hasta que esto pase. 

Blue Butterfly. 

Premio Liebster Award #4

27/10/13

Premio Liebster Award

¡Hola! Rocío de "Hay vida en los libros" me ha dado este premio, que es la cuarta vez que lo recibo.

En fin, vamos con las preguntas:

¿En qué te gustaría trabajar si tuviese tu trabajo asegurado fuera el que fuese?
Pues me gustaría ser periodista o algo por el estilo. Me encantaría poder trabajar en la radio o comentando partidos de tenis, o algo así.

¿Qué te gusta hacer los viernes por la tarde?
Me gusta ir a jugar a tenis con unos compañeros excepcionales, no solo por su nivel tenístico sino por sus habilidades de hacer feliz a la gente.

¿Tienes libro favorito?
Pues aunque es difícil escogerlo entre tantos que he leído sería "¡Buenos días, princesa!" de Blue Jeans.

¿Leer o escribir?
Difícil elección, pero me inclino por leer.

¿Cuándo es tu cumpleaños?
En primavera.

Personas que son importantes para ti.
Toda mi familia.

Personaje literario platónico.
Mario de "Canciones para Paula".

Personajes literarios que odies.
La verdad es que no se me ocurre ninguno...

¿Cuál es tu hobby favorito?
Hacer deporte y leer.

¿Qué red social utilizas más a menudo?
Whatsapp.

¿Qué te faltaría para ser completamente feliz.
Alguien especial que me quiera. (A parte de mi familia, claro).

Eso es todo. ¡Gracias de nuevo Rocío!

Blue Butterfly

Patito Feo

22/10/13

Patito Feo.

¿Te has sentido alguna vez cómo el patito feo? Pues yo si. 

El ser diferente de las demás, el preocuparse por los estudios dejando de lado otras cosas propias de la adolescencia y el hecho de no querer a nadie, eso te hace sentir como el patito feo. Porque no haces lo mismo que las demás, porque eres diferente, por eso te aíslan, te dejan y te agobian. No te dejan en paz. Sin dejar de burlarse de ti, sin dejar de humillarte.

Es terrible. Es miserable. No quiero que todo el mundo sea como yo, pero al menos que me dejen estar, me dejen tranquila que yo no les he hecho nada malo y en cambio ellas sí a mi, sin motivo son razón. Son de esas personas que les explicas las cosas y no las entienden, sólo piensan en ellas. 

Por eso, si conocéis a alguien que se sienta como el patito del ayudadla para convertirle en un cisne porque a veces se necesita la ayuda de alguien que para que eso ocurra. Y si creéis que le vais a hacer más daño, entonces no hagáis nada. 

Yo no tengo intención de hacer mal a nadie porque sé lo que es ser herida. 

Blue Butterfly  

Luchar y no rendirse

19/10/13

Luchar y no rendirse.

Hoy 19 de octubre es el día contra el cáncer de mama. Y este post se lo dedico a todas aquellas mujeres que han luchado y que están luchando contra el cáncer de mama. Muchos ánimos para ellas.
Dejaré este lacito en su honor.


Luchar y no rendirse, así es como se sobrevive.

¡Ánimo campeonas!

Blue Butterfly

La Guerrera: Parte 1

La Guerrera: Parte 1
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¡Hola! Muchos me habéis animado a que escriba una novela en las encuestas. ¡Gracias!
Aquí os traigo un pequeño cuento.
¡Espero que os guste!
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Érase una vez en una pequeña montaña vivía su majestad el rey Bernardo felizmente casado con su mujer Rosalía y en compañía de su hija Elisa. 

Elisa tenía 17 años y era princesa del reino. Todas las mañanas la despertaban amablemente las doncellas que le tesón el desayuno, y mientras la princesa Elisa lo tomaba, las doncellas le preparaba un baño caliente con burbujas. Aunque esta costumbre es la que ha llevado desde de que era pequeña, Elisa se sentía incómoda al ver que las amables doncellas que traerle el desayuno todos los días, cuando ella podía hacerlo. 

Mientras se sumergía entre las burbujas y el agua caliente de la bañera, la princesa no dejaba de darle vueltas a lo que su padre le comentó en la cena de la noche anterior. Debía casarse pronto. En cualquier momento un príncipe cruzaría la puerta del castillo para pedirle la mano a la señorita Elisa, y es que la princesa ya sabía con quién quería casarse. 

Salió de la bañera, se secó y empezó a ponerse su vestido. Se trataba de Samuel. Samuel era cuatro años mayor que ella y desde hace cinco, acompaña la princesa Elisa. Era su mejor amigo. Con él podía hablar, pasear por el pueblo con mayor seguridad y confianza. 

La princesa ya estaba lista. Llevaba su vestido preferido. Era azul y estaba bordado con encajes blancos. Se tapaba con una rebeca larga negra. 

Salió a la enorme terraza del castillo donde se podía observar el grandioso jardín que reposaba a los pies del castillo y el pueblo que se situaba detrás a los pies de la montaña. 

Samuel observaba detenidamente el paisaje mientras una suave brisa del invierno le acariciaba. 

-Buenos días, princesa Elisa -le dijo haciendo una reverencia. 

-Buenos días, Samuel. 

-Hace un día precioso, ¿no le parece?

-Sí, tiene razón. 

Se quedaron unos instantes contemplando el paisaje. Era realmente bonito, precioso. 

-¿Le apetece dar un paseo, princesa?

La princesa aceptó. No podían desperdiciar ese día tan maravilloso que hacía. 

Caminaban en silencio por el jardín del castillo. 

-¿Se encuentra bien, princesa? Le moto pensativa. 

-Sí, es sólo que no dejo de darle vueltas al hecho de tener que casarme pronto. 

Samuel permaneció en silencio. Realmente no podía opinar nada al respecto aunque temía a perder esta amistad que tenían. 

La princesa Elisa al ver que Samuel no decía nada sobre este tema, no prosiguió. 

-Princesa Elisa, he de comentarle algo importante. 

Se pararon enfrente del lago y Samuel continuó ante la mirado atenta pero preocupada de la princesa. 

-No me andaré con rodeos, princesa. El pueblo estará en peligro muy pronto. Uno de nuestros caballeros ha visto soldados acercándose por el norte y a juzgar por sus escudos se trata del ejército del príncipe Carmelo. 

-Pero eso es horrible. Hay que hacer algo. -la princesa dijo preocupada y alterado al mismo tiempo. 

Samuel le puso las manos sobre los hombros de la princesa:
-No se apure su familia y usted estarán a salvo. 

-¿Y el pueblo qué? Ellos también tienen derecho a estar a salvo, ¿no le parece?

-Se refugiaran en la iglesia y el ayuntamiento del pueblo y mandaremos a algunos de nuestros soldados. 

-No es suficiente Samuel. 

Y sí. El también estaba de acuerdo. Lo que el rey le había propuesto aquella mañana no era suficiente para proteger al pueblo. 

El mensajero real se acercó al mediodía al castillo bastante alarmado. 

-Su majestad, su majestad -dijo jadeando - ya se oyen a los caballos galopar majestad, pronto nos invadirán. 

-¡Ordene a los solados y caballeros que se pongan en guardia! -bramó su majestad, expresando claramente furia y preocupación, levantándose del trono. 

Comieron en silencio. Pero la reina Rosalía y el rey Bernardo tenían que decirle algo a su hijita. 

-Hija, hay algo que tenemos que decirte. -comenzó el rey. 

-Hace 19 años nos atacaron directamente al castillo. Y yo hacía poco que había tenido un bebé. 

Samuel y Elisa miraron fijamente a la reina. 

-Y -siguió- tuvimos que dar al bebé para que no destruyeran el castillo y quemaran el pueblo. 

-Carecíamos de soldados, armas, defensa. No teníamos nada, sólo un hijo de dos semanas al que llamamos Ernesto. Nos pidieron al niño, pues la reina Lorena no podía tener hijos, y nos vimos obligados a concedérselo. 

Tanto como Samuel y la princesa se quedaron alucinando. 

-Me disculpan -dijo la princesa Elisa levantándose de la mesa. 

-Hija -le llamó la reina al borde de las lágrimas. 

Samuel se levantó de la mesa y siguió a la princesa, pero ella caminaba muy deprisa. Logró evitar el portazo de su habitación. 

-Princesa -susurró Samuel mientras se sentaba en la cama junto a la princesa. 

Le apartó el pelo de la cara y descubrió a sus ojos sollozando en silencio. 

-Princesa -volvió a susurrar, esta vez con tristeza. 

Se acercó más a ella y la abrazó. La princesa se calmó rápidamente. 

-Desahóguese, princesa. 

-Tengo un hermano que no conozco y no sé dónde está ni como está ni nada y llevo toda mi niñez jugando sola en mi cuarto y mis padres sin decirme nada. ¿A usted eso le parece bien?

-Claro que no princesa, yo la entiendo. 

-Hay algo que no me cuadra. ¿Quién es la reina Lorena?

-La reina del reino del príncipe Carmelo, princesa. Murió hace mucho tiempo, unos diez años atrás. 

-Pero si no recuerdo mal el rey Bautista está casado con la reina Mercedes y tienen un hijo que es el príncipe Carmelo, ¿no es así?

-Correcto, princesa. 

-¿Entonces de dónde sale la reina Lorena? 

-Pues... Es verdad, princesa, no cuadra. Aunque la primera esposa de del rey Bautista fue la reina Lorena. 

-Sí, pero el príncipe Carmelo tiene 30 años, ¿verdad? Entonces no puede ser mi hermano. 

-Exacto. 

-¿Entonces dónde está mi hermano?

Se quedaron en silencio, mudos. Ninguno de los dos sabía la respuesta y la princesa no iba a quedarse sin saberla. 

-Samuel, voy a buscar a mi hermano y no pararé hasta que lo encuentre. 

-Le apoyo en su decisión pero una batalla está a pito de empezar, sería peligroso. 

-Lucharé en la batalla. Es hora de que se demuestre que una princesa puede hacer algo más que ponerse un vestido y que se vea que la familia real es capaz de luchar por su pueblo y dar la cara. 

-Me deja asombrado con sus palabras. 

Samuel llamó a la doncella Belinda para hacerle el traje para la batalla. En tres horas la princesa ya estaba vestida. 

Unos pantalones largos y negros y una camiseta de manga larga con un cinturón que llevaba una pistola y un cinturón de balas que cruzaba su chaleco anti alas, habían convertido a la princesa Elisa en una auténtica guerrera. Se puso una chaqueta de cuero y mientras se ataba las botas, llamaron a la puerta. 

-Adelante. 

Se abrió la puerta y Elisa alzó la vista. Era Samuel y una vestido de caballero. 

-No pensará que me iba a quedar aquí. 

Faltaban unos diez minutos para el discurso del rey. Rápidamente Elisa cogió las flechas y el arco y bajaron a por los caballos. 

Samuel le había enseñado a montar a caballo a Elisa desde que se conocieron con lo cual ya dominaba bastante bien al caballo. Se llamaba Sueño, era marrón oscuro con una mancha blanca entre los ojos haya la nariz. 

Elisa se quedó sorprendida al ver a Sueño y a Nube (el caballo negro de Samuel). Ambos llevaban incorporado un sillín igual que los del ejército. 

-Estarán bien -dijo Samuel y le guiñó un ojo a la princesa. 

Se montaron y llegaron justo en el momento que comenzaba el rey a repartir ánimos y fuerza al ejército.

-Y somos fuertes y somos valientes y llegaremos a la victoria. 

El ejército chilló alzando sus brazos. Se marcharon hacia el norte inmediatamente y Elisa y Samuel se acercaron más hacia la escalera donde se plantaba el rey. 

-Padre -le llamó. El rey Bernardo se llevó una sorpresa mayúscula cuando vio a su hija y a Samuel montados a caballo listos para la batalla -Padre, vamos a luchar porque somos fuertes y valientes, y llegaremos a la victoria. 

La mirada de la reina se tranquilizó cuando vio a Samuel al lado de su pequeña hija. 

-Me sorprendes, hija, pero no lo impediré -sonrió y colocó la mano como la colocan los soldados cuando obedecen a las órdenes de su coronel -buena suerte. 

Samuel y Elisa imitaron el gesto y se retiraron hacia el norte.


Pedacitos de mi corazón

2/10/13

Pedacitos de mi corazón. 

Empezó cuarto de la ESO. Era alemán, se llamaba Sven y venía con la intención de quedarse en España durante un largo tiempo. 

Sven era alto, blanquito de piel. Tenía unos ojos azules y un pelazo rubio. 

Poco a poco fuimos haciéndonos buenos amigos. Él me ayudaba con mi alemán y yo con su castellano. 

Pues era una rosa, que de blanca pasó a ser rosa y de rosa roja...

Todas las chicas de primero y segundo de la ESO, cuando Sven pasaba por la ventana de sus clases, se quedaban empanadas mirándole y cuando estaba en el patio también. Aquello no me sentaba mal ni nada. De hecho me hacia gracia, eran tan monas. 

Sven, a diferencia de los típicos alemanes, se lo tomaba con humor y tímidamente, les seguía el juego. 

Un día cualquiera, mi padre murió por un disparo en la cabeza. Era policía y en una de esas misiones de busca y captura fue atacado, y junto a él, otros miembros de la patrulla murieron. Mi madre había muerto cuando nací yo, y al ser hija única, no tenía a nadie. Ni siquiera llegue a conocer a mis abuelos. 

Mis lágrimas pesaban en mi corazón. Los recuerdos se rebobinaban en mi mente. El frío se apoderaba de mi cuerpo. Estuve unos días, semanas sin ir al instituto. Recibí varios whatsapps de Sven preguntándome si estaba bien, se había pasado algo. No le contesté. No tenía fuerzas. No tenía ganas de nada. 

Un día cualquiera de invierno, me encontraba en el salón de mi casa viendo una película de risa para animarme un poco, sonó el timbre. Decidí no abrir. Pero sonó y sonó y decidí abrir. Antes me miré al espejo y me recordé lo deprimente que estaba después de lo de mi padre. 

Me quedé de piedra cuando vi quien era.  Sujetaba una bandeja y llevaba colgando una mochila. 

..........

Pues por fin me abrió la puerta. Y por fin la volví a ver después de tantas semanas. Como no me contestaba a los whatsapps ni daba señales de vida, decidí presentarme en su casa. Estaba claro que le pasaba algo. 

Me aseguré cuando la vi de nuevo. Tenía los ojos rojos y llorosos. La nariz roja y la piel pálida. Su pelo castaño oscuro y ligeramente recaían sobre sus hombros. Me invitó a pasar y le dejé la tarta que había preparado en la mesa de la cocina y me descolgué la mochila. 

......

¡Sven me había echo una tarta de chocolate! Por primera vez en mucho tiempo sonreí. Me dio un abrazo cariñoso. Partí la tarta y preparé dos chocolates calientes. 

Nos tomamos un trozo de tarta y las tazas de chocolate. Fuimos al salón y nos sentamos en el sofá. 

……
Me puse contentísimo cuando la vi sonreír de nuevo y vi que le había gustado mi tarta. Estábamos en el sofá. Yo estaba tumbado y ella estaba con la cabeza apoyada sobre mi pecho, llorando. Ya me había contado porque no había ido al instituto las últimas semanas. Yo también me entristecí por la noticia pero más aún mientras lloraba y le acaricié el pelo cariñosamente.

Cuando dejó de sollozar se incorporó y yo hice lo mismo. Se limpió las lágrimas de su cara blanca y esbozó una tímida sonrisa entre lágrimas. 

……

Me refregué los ojos con las manos tras llorar una vez más. Sven me dejó llorar todo lo que me hiciera falta, aunque prácticamente lloraba en silencio. 

Sven me dio un tierno beso en la mejilla. Me levanté del sofá en silencio y me fui al baño. Menuda cara llevaba. De haber llorado de haber dejado salir tantas lágrimas. Me lavé la cara con agua y, algo más contenta, salí del baño. 

Sven estaba sentado en el sofá con la mirada fija al suelo. Cuando me oyó llegar, se levantó. 

-Bueno, me voy que he quedado con Paula para acabar el proyecto de arte. 

Nos despidimos y se marchó. 

Laura. Que mal me caía. Si antes mi corazon el de cristal, ahora se había convertido en pedacitos. Se hacía la mosquita muerta y como era atractiva, todo hombre caía en sus brazos. Solo quería que no cauera Sven. 

Pues no. Sven y ella empezaron a salir dos semanas después y la relación entre él y yo se enfrió. Ya se encargó de ello Laura. 

Mi corazón, en mil pedazos, se derritió por la furia y la tristeza que llevaba dentro. Pero, en el fondo, sabía que seguía queriendo a Sven. 

No dejaron de correr lágrimas sonre mis mejillas dirante las próximas semanas, meses. Si mi corazón tenía algún remedio, entomces estaba muy lejos, pues no dejaba de llorar, no tenía ganas de nada y, sobre todo, estaba sola. 

¿Crees que le dinero trae felicidad?

26/9/13

¿Crees que el dinero trae felicidad?

Pues no. El dinero no trae felicidad. 
El amor de tu chico. 
El cariño de tu familia. 
La amistad de tus amigos. 

Todo eso no se tiene que pagar ni nada, y es mucho más valioso que unos euros, porque no es algo que puedes comparar en cualquier tienda, es algo que sólo puedes obtener tu sin nada a cambio. 

No sé si la habéis escuchado, pero hay una canción de Melendi que es preciosa y que transmite este mensaje. Se llama 'Cheque al portamor'. Es una canción maravillosa y, si puede ser, mirad el videoclip en Youtube. 

Blue Butterfly. 

¿Si pudieras resucitar después de la muerte, que serías?

25/9/13

¿Si pudieras resucitar después de la muerte, que serías?

Esa pregunta y otras, que ya iré contestando, me las plantaron ayer en un debate de clase. 

Muchos dijeron cosas como un unicornio, una rana, un chorizo, un fantasma...

¿Y que qué digo yo? Pues que sería siendo yo, siempre yo. No cambiaría. ¿Para qué? ¿Qué es mejor que ser uno mismo? 

Ser yo. Eso es lo que seré siempre. Yo. En cualquier momento o situación siempre seré yo. 

Las personas no cambian, mejoran con el tiempo. 

Blue Butterfly. 

Premio The Versatile Blogger Award #2

Premio Versatile  Blogger Award.

¡Hola!
Rainfall Smile me ha otorgado un premio.

Tengo que seguir las siguientes normas:

Di 7 cosas sobre ti:

#1. Me encanta la canción "Nightingale" de Demi Lovato.
#2. Soy dreamer.
#3. Mi programa de TV favorito es "El Hormiguero".
#4. Mi actor español favorito es Álvaro Cervantes.
#5. Tengo dos brazos.
#6. No llevo lentillas.
#7. No soy alérgica a nada.

Pues eso es. No voy a hacer nominaciones porque ya las hice en su momento.

¡Gracias Rainfall Smiles!


La hoja de color canela del otoño.

22/9/13

La hoja de color canela del otoño.

Un tarde cualquiera de otoño, en las calles del pueblo...

Un viento frío soplaba el pelo de Julia, que paseaba a su cocker al que había llamado Amber. Julia caminaba tranquilamente bajo la luz del sol que alumbraba el cielo. Julia estaba triste, había sido de cumpleaños dos días atrás y nadie le había felicitado, sólo Amber le dio unos lametones en la mejilla. Ni siquiera sus padres. No tenía ninguna relación con ellos. Estaban divorciados. Su padre se había ido con otra mujer a otro país en el que vivían y tenían dos hijos. Nunca llamaba a casa, no se preocupaba por su hija, ni nada. Su madre se pasaba el día trabajando, pero cuando libraba o estaba de vacaciones, jamás se preocupó por los estudios, la salud o el estado de su hija. Siempre tenía la escusa de que estaba cansada. Y para que Julia no se quejara de que no tenía compañía, le trajo a Amber. 

Julia se paró delante de un bar. Le apetecía un té. El problema era Amber. No podía entrar con él al bar, y hacía fresco fuera. 
Había una señora limpiando junto a la puerta y decidió preguntar. 

-Disculpe, ¿podría entrar con mi perro? Está adiestrado y no muerde. 

La señora echó un vistazo a Amber. 

-Está bien, señorita, pero si algún cliente se siente molesto, tendrá que salir. 

Julia y Amber entraron contentos al bar, y Julia se pidió un té verde bien caliente. 

En ese mismo instante, en las puertas de la pista de tenis...

Daniel acababa de ducharse tras un largo e intenso partido de tenis, pero había conseguido su objetivo, la final. Con el trofeo en sus manos y el raquetero colgando en su espalda, se dirigió al bar de sus padres. Allí le esperaban sus padres y su primo para celebrar su victoria, esa que tanto le había costado. Le gustaría andar más deprisa pero le dolía la rodilla. Tenía tendinitis, y aunque llevaba una venda y varios masajes, el dolor no se iba. 

Llegó a la puerta del bar. Respiró hondo y entró. 

Su padre que estaba detrás de la barra sonrió al ver a su hijo. 

-Pepa, el niño ya ha llegado. 

La madre de Daniel salió de la cocina y inmediatamente abrazó a su hijo. Fran se levantó a felicitarle. Mientras sus padres seguían trabajando, se sentó a hablar con Fran y le explicó cómo le fue el partido.  Daniel se dio cuenta de que había una chica sentada en la mesa de al lado, a la que le sonaba de haberla visto en el instituto. 
Esa chica empezó a sollozar. 

Unos minutos después, en la mesa del a lado...

Julia le dio un pequeño sorbo al té. Estaba riquísimo. Amber dormía bajo la silla de Julia. 
Julia se tapaba los ojos con las mangas de su jersey. Estaba triste. Tenía un padre que no conocía, una madre que no se preocupa por ella, y no tenía amigas. Sólo tenía a Amber. Muchas vers pensaba cómo sería su vida después de la muerta de Amber. Acabtía con ella. Su única compañía sin alma destrozaría su vida. 

"Qué tonta soy" piensa mientras se refregaba los ojos. 
Apoyó la barbilla sobre sus manos, apoyadas en la mesa con sus codos. 
Mirando hacia a ninguna parte, se dio cuenta de que sólo habían dos chicos más en el bar, y a uno de ellos, le sonaba de haberlo visto antes. También había un cartel en la pared que ponía <Se busca cocinera>. 

Aquello le sacó una sonrisa. A Julia le encantaba cocinar, especialmente pasteles, magdalenas, tartas..., repostería. 
Aunque la contrataran, por que pensó en preguntarlo, ¿dónde dejaría a Amber? Sólo no, desde luego. 

-¿Estás bien, cielo? 

Alzó la vista y se encontró con los ojos de señora de antes. 

-Sí, sólo estaba mirando el cartel...

-¡Ah! ¿Y estás interesada? -dijo la señora con una amable sonrisa. 

-Pues sí, no le voy a mentir. Pero no quiero dejar a mi perro solo. 

-Es cierto, los perros no pueden estar en la cocina. Pero si te lo piensas mejor, no dudes en volver. 

La señora se retiró de nuevo a la barra. 

En ese momento, en ese mismo bar...

Hacía un rato que Fran se había marchado. Daniel disimulaba con su smartphone. Le da pena la chica de al lado. Su madre había intercambiado algunas palabras con ella que el no había logrado oír. Decidió hablar con ella. Se levantó y se dirigió a la mesa. 

-Hola -dijo mirando a la chica, que estaba cabizbaja. 

-Hola -dijo la chica alzando tímidamente la vista. 

-¿Me puedo sentar?

-Sí -dijo con un hilo de voz. 

Daniel se sentó en silencio en frente de la chica. 
 Notó que algo le acariciaba la pierna. Miró debajo la mesa y se encontró con un cocker. El cocker puso las patas sobre su pierna, mientras movía el rabo. 

-¡Uy! ¡Hola! -dijo mientras le acariciaba. 

La chica sonrió. 

-¿Es tuyo? -preguntó Daniel mirando a la chica de nuevo. 

-Sí, se llama Amber. 

Amber bajó sus patas y las puso en la pierna de Julia. Julia le acarició la cabeza suavemente. 

-¿Está bien? -preguntó Daniel. 

Julia le miró sin dejar de acariciar a Amber. 

-Sí. 

-¿Cómo te llamas? -dijo Daniel sonriendo. 

-Julia -dijo tímidamente -¿y tú?

-Daniel. 

Julia le dio un sorbo a su té. 

-¿Vamos al mismo instituto, verdad?

-Sí, creo que sí. 

Daniel sonrió. 

-Mis padres son los dueños de este bar. Y la señora que ha hablado antes contigo, es mi madre. 

-¿Ah sí? Qué bien. 

Julia se levantó. 

-Me parece que me voy a ir a casa. 

-¿Quieres que te acompañe? -dijo levantándose también. 

-Bueno...

Julia se colgó el bolso y cogió a Amber con la correa. Salieron los dos a la calle. Julia se dio cuenta de que Daniel cojeaba. 

-¿Qué te ha pasado?

-Nada, es sólo que tengo tendinitis en la rodilla y me molesta un poco. 

Caminaron a un ritmo suave hacia la casa de Julia. Al llegar allí, Daniel le dio su número a Julia por sí necesitara algo. 

En la habitación de Julia...

Había sido una tarde muy rara. Había conocido a un chico simpático que la había acompañado a casa y había dado su número, en un bar al que no había entrado nunca. 

Era todo muy extraño, pero por alguna razón Julia pensaba que aquello solo era el comienzo. 

Unos minutos después, dos calles más allá...

Daniel acababa de ponerse el pijama y ya estaba tumbado en la cama. Había cenado un poco, y aunque era pronto, decidió irse a dormir. Estaba cansado, agotado y además la rodilla le molestaba bastante más que al finalizar el partido. Estaba más hinchada que antes. 
Sólo el recuerdo de Julia conseguía sacarle una sonrisa. Aunque había sido una conversación extraña y un encuentro inoportuno, por alguna razón Daniel pensaba que aquello solo era el comienzo. 

Al día siguiente, en casa de Julia...

Julia se estaba duchando. A veces se duchaba por la mañana para despejarae mejor. Le había dejado el desayuno preparado a Amber y este se lo estaba comiendo a su ritmo. 
Julia salió del baño enrollada con la toalla y con un moño en el pelo, que también se lo había lavado. Se terminó de secar y se puso la ropa interior. Se puso una camiseta de manga larga, un jersey gris y unos vaqueros. Se calzó con calcetines y unas botas con cordones.  Cogió a Amber y ambos salieron de la casa. Su madre le había dejado una nota en la nevera que decía que se había ido a trabajar. 

Entraron en el bar, que estaba vacío. Pidió un chocolate caliente y dos cruasanes. La señora le trajo lo pedido rápidamente y ella la pagó. Daniel salió de la cocina. 

-Buenos días -le saludó animadamente. 

-Buenas -dijo Julia tímidamente. 

Se quedaron en silencio unos segundos. 

-¿Te gusta cocinar?

-Sí, la verdad es que sí. 

-¿Y por qué no te animas y cocinas aquí? Necesitamos a alguien. 

-Pues me encantaría pero, a parte de los estudios, no temdeía donde dejar a Amber. 

-Ah -dijo Daniel decepcionado. 

Una semana después...

Había pasado tantas cosas aquella semana. La tía de Julia había fallecido en un accidente de tráfico, y como era madre soltera, Candela, la prima de Julia, se había mudado a vivir a casa de Julia. Julia y ella se llevaban muy bien, tenían cosas en común, iban al mismo instituto y eran como dos hermanas. Julia estaba encantada con que Candela fuera a vivir con ella y con Amber. 

Julia necesitaba un trabajo para desconectar un poco ya que no tenía ni una actividad extraescolar. Se acordó del puesto de cocinera en el bar de Daniel y ahora esta allí trabajando. Candela se encargaba de Amber mientras Julia no estaba, y la verdad es que Candela estaba encantada de cuidar a Amber. Ahora más que nunca entendía porque la relación de Julia y Amber era tan cercana. 

Daniel se encontraba en Londres en un torneo de tenis. Julia no había sabido nada de él desde que se marchó.

Un día, en el bar...

Julia no había dormido aquella noche, y Daniel tampoco. Habían hablado por whatsapp durante toda la noche y se habían confesado cuanto se echaban de menos. 

Julia le estaba preparando una sorpresa de Daniel. Había cocinado una tarta de tres chocolates, había  hecho una masa de cookies y había escrito DANIEL, con ellas. 

Daniel volvió aquella noche al bar, y con la ayuda de familia y amigos, le habían preparado una fiesta sorpresa por quedar finalista en el torneo.  

En la fiesta sorpresa...

-¡SORPRESA! -gritaron todos a la vez cuando Daniel cruzó la puerta del bar. 

Su familia y algunos amigos del intituto estaban allí para felicitarle por su puesto en la final del torneo de Inglaterra, que aunque no había ganado, había hecho un gran partido. 

Julia pasaba un trapo húmedo por la barra. Temía bien claro que ella solo era una empleada que había cumplido con su trabajo. Le hubiera gustado ser algommás que una empleada, pero tenía en cuenta de que sólo se conocían desde hace una semana y no había nada entre ellos, por mucho que ella quisiera. 

Mientras Daniel se abrazaba y agradecía a la gente que había ido a felicitarle, julia entró a la cocina para hacer unas galletas para el día siguiente. 

Sacó loa ingredientes. Fundió el chocolate junto a la mantequilla en el microondas y cuando empezó a echar la harina en el bol... Unas manos rodearon su cintura lentamente. Julia soltó un chillido del susto. Las manos la tiraron hacia atrás y su cuerpo se junto con otro. Daniel le dio un tierno beso en la mejilla para calmarla. Se había alterado mucho del susto. 

-¿Estás bien? -le dijo mientras julia se daba la vuelta y despegó de él, pero Daniel le cogió las manos para no perderla del todo. 

-Eres idiota -dijo Julia jadeando. 

Daniel sonrió. Estaba más guapa de lo que creía. Se había recogido el pelo con una trenza que le llegaba hasta la mitad de la espalda, y el no llevar el pelo suelto hacían que sus ojos marrones resaltaran, contrastando con su piel blanca. Daniel condujo las manos de Julia hacia su cuello mientras él se acercaba a ella. 
Julia parecía más relajada. Daniel la rodeó por la cintura y la besó. Al principio Julia se mostraba un poco distante pero al final cedió. 

Unos días después, en casa de Daniel...

Ahora sí. Daniel estaba de baja. La rodilla había resistido al torneo de Inglaterra pero ya no más. Llevaba la rodilla vendada y se tenía que desplazar en muletas. La pareja estaba en el sofá, viendo una de esas pelis que ponen una tarde cualquiera. Daniel estaba sentado con las piernas en alto y Julia estaba abrazada a él y su cabeza descansaba encima de su pecho. Sin quererlo, Julia se durmió. Entre que la película era aburrida y estaba cansada del trabajo, Morfeo decidió dormirla. 

Daniel la miró. Estaba preciosa cuando dormía, cuando hablaba, cuando caminaba..., siempre. Muchas chicas solo lo quería porque jugana muy bien a tenis y era guapo, pero eso a él no le gustaba.Necesitaba a alguien que le quisiera por su manera de ser, no por quien era. Y esa persona estaba dormida a su lado. 

Julia había sido la hoja de color canela para Daniel. Una hoja, que aunque era la más fea porque era marrón y las demás naranjas, era diferente. 

Blue Butterfly. 

Tras una carpeta negra

18/9/13

Tras una carpeta negra.

Salía del instituto. Mientras contestaba algunos whatsapps, caminaba en la dirección por la que solía ir para llegar a casa, que estaba a 15 minutos de allí. Hacía sol y un poco de calor.

Al girar la esquina me encontré con alguien sujetando una carpeta negra que le tapaban la cara. Sólo se le veía las manos y las piernas.

Cuando pasé por su lado, me quedé extrañada. ¿Había acabado de ver a una carpeta con piernas y brazos?
Me giré hacia allí extrañada. Y entonces fui cuando lo vi. 
Sonriendo y con sus ojos azules mirando al frente y sujetando con su mano izquierda la carpeta negra, le vi. Fueron apenas unos segundos pero su rostro se quedó en mi mente. 
Al recordar la situación no paraba de reírme por dentro. ¿Porqué estaría tapándose con la carpeta? ¿No quería que le diera el sol? 

Al día siguiente, llegué al instituto pronto y esperé en la puerta mientras navegaba por internet en mi smartphone. Estaba sola, nadie había llegado aún.

Apoyada y con un pie tocando la pared, noté que algo se estaba acercando a mí. Sentí miedo al principio. Estaba allí sola y solo se veían coches circulando por la carretera. Algo asustada, guardé el móvil en el bolsillo y me abroché mire rebeca de lana. Sentí frío. Una suave brisa acariciaba el ambiente.

Entonces un hombre enmascarado vestido de negro se plantó en frente de mi, con una navaja en la mano. 
Si antes sentía frío, ahora estaba congelada. Mi corazón latía rápidamente. Me sentí pequeña. No podía reaccionar. Noté que mi frente sudaba. Lágrimas llegaban a mis ojos. Mi voz se desvaneció.

De repente, alguien más estaba allí. Esa persona agarró al enmascarado por el hombre y con la otra mano le pegó un puñetazo en toda la nariz. El enmascarado cayó, y mientras esa persona le daba una patada en el estómago, soltó un alarido de dolor.

No podía dejar de mirar al enmascarado que me había atracado en el suelo. Rápidamente se levantó y se fue corriendo.

Mi mirada seguía clavada en el suelo y una lágrima resbaló por mi mejilla. Vi que unas zapatillas se acercaban a mí.

Unas manos acariciaban mis mejillas apartándome el pelo. Alcé mi cabeza y vi quien me estaba acariciándome el pelo. Yo ya conocía esos ojos azules y esa sonrisa maravillosa. Era el chico de la carpeta. Suspiré aliviada.

Sin perder la sonrisa me preguntó:
-¿Estás bien? 
-Sí.

Me abrazó y le rodeé la cintura con mis brazos y apoyé mi cabeza en su pecho. Me sentía mejor. Me había sobresaltado la presencia del enmascarado y no sé que hubiera pasado si él no hubiera aparecido. Me dio un tierno beso en la mejilla.

La puerta se abrió y seguíamos estando solos. Cada uno se dirigió hacia su clase. 

Aquella tarde al recoger mis libros del pupitre cayó un papel que decía:

Te espero donde ayer me viste por primera vez, porque para mi no fue la primera vez. :) 

Aquella nota, aunque no concía mucho al chico, me sacó una sonrisa. Sólo sabía que se llamaba Martín y que estudiaba primero de bachiller, y que es el típico marginado del instituto. 

Fui rápidamente a aquel sitio, pero el no estaba. No parecía estar escondido ni nada. Dejé mi mochila en el suelo y me senté en un banco. Pero antes de que me sentara él ya estaba abrazando mi espalda por la cintura. Y me dio un beso en la mejilla. 
Me giré y rodeé su cuello con mis brazos. No dejaba de sonreírme. Nuestros labios se juntaron dando un tierno y cálido beso, y sin perder la sonrisa me susurró un <Te quiero>.

¿Quién me iba a decir que tras una carpeta negra se escondía un chico maravilloso? Mi chico.
Blue Butterfly.

Fuego verde

15/9/13

Fuego verde.
Llevábamos cinco meses juntos y yo estaba enamorada de ti. De tus besos, tus caricias, tus palabras... Pero en nuestro aniversario de seis meses cortaste conmigo. Me dijiste que ya no me querías, que nuestra relación no iba a ninguna parte, que me dejabas. 
Lloré litros y litros de lágrimas saladas aquella noche en el rincón más oscuro de mi habitación. Te quería y pero tu a mi no. Eso no fue nada, lo peor fue cuando dentro de dos días te vi con otra. 
Entonces, reflexionando, me di cuenta de que nuestro amor solo había falsedad, una mentira, pues si yo te hubiera importado no me hubieras dejado sin ton ni son y a los dos días no estarías con otra. Nunca me quisiste. 
Sí, lloré porque te quería, sufrí porque todo se había acabado. Pero di cuenta de una cosa. No valía la pena llorar por ti, porque nunca me quisiste, fue todo una mentira. Jugaste conmigo como sí fuera una muñeca de trapo. 
¿Y sabes qué te digo? Que el día que prendas una llama de fuego verde en la chimenea de tu casa empezaré a deprimirme por nuestra relación. 

Blue Butterfly

Por la luz de una vela

14/9/13

Por la luz de una vela

Por la luz de una vela pude ver tu sonrisa cubierta de lágrimas.
Por la luz de una vela pude deducir tristeza en tu mirada. 

Esa vela que prendía una llama amarilla, iluminaba esa pequeña sala en la que te escondías. Yo te observaba desde fuera, mirando por la ventana pero tu no me veías. 
En una mano sostenías una foto tuya con un chico, la mirabas y llorabas y llorabas. 
La llama alcanzó la foto tímidamente y se quemó. Ardió ante tus ojos el amor que habías sentido por el. Sólo quedaron cenizas. 
Después te calmaste. Dejaste de llorar, te sacaste las lágrimas con tu mano blanca y respiraste hondo. 
Yo seguía observando mientras me mojaba con gotas de lluvia que caían del cielo gris de la tarde de abril. 
Esbozaste una sonrisa tras tantas infinitas lágrimas. 

¿No ves que él no vale la pena? Los recuerdos, el amor que sentiste por él, eso nunca cambiará, porque es pasado. Pero sí puedes construir tu futuro. 

Por la luz de una vela te sentiste mejor al ver como se quemaba tu pasado amargo y se convertía en cenizas. 

Por la luz de una vela te olvidaste de él y, creéme, ahora será más feliz. 

Blue Butterfly

Premio Liebster Award #3

Premio Liebster Award. 

Sí, es la tercera vez que me conceden este premio. Esta vez ha sido Milibroteca. ¡Gracias!

En vez de contestar preguntas, Milibroteca ha dicho once cosas sobre ella y eso mismo voy ha hacer yo. 

#1. Me encanta leer, en inglés, español... Me da lo mismo el idioma. 
#2. Soy deportista y fanática del tenis.
#3. Me encanta la música. Es la medicina perfecta. 
#4. Me gusta mucho la fotografía, editar fotos, hacer collages... ¡Me encanta! 
#5. Me considero una persona romántica. 
#6. Me encanta escribir ya sea en español o ingles. Me encanta. Es como traducir en palabras sentimientos, pensamientos y imaginaciones sobre papel. 
#7. Soy Dreamer. 
#8. Si tuviera que elegir entre verano o invierno, sería invierno. Puede parecer raro, pero aunque soy muy friolera me gusta el frío. Me tapo con prendas de lana (que me encantan) y tengo escusa para dar abrazos. También, en invierno es Navidad y muchos niños desfavorecidos reciben regalos y alegrías. 
#9. Me gusta ser yo y siempre yo. No soy de esas personas que cambian sino que mejoran.
#10. Me gusta trabajar, aprender cosas nuevas.
#11. Un color favorito sería el azul. Me gusta y además es el color del cielo y el mar y me transmite paz y tranquilidad.

Pues eso es todo. No voy ha hacer nominaciones. Ya las hice en su momento.
Gracias de nuevo a Milibroteca.



Flyers, Lighters y Infiniters.

13/9/13

Flyers, Lighters y Infiniters.

¡Hola! 
Ya tenéis nombre, queridos seguidores. 
Ya tenéis nombre, queridos visitantes. 
Sí, lo he repetido dos veces refiriéndome a vosotros de una manera diferente. 
He tomado una decisión, espero que os guste.

Allá va:

Seguidores, vosotros sois flyers, porque volais conmigo y me acompañais en mi viaje. 
Visitantes, vosotros sois lighters, porque vuestras visitas son como una estrella que ilumina mi blog y eso hace que siga volando sin rumbo. 
Y todos juntos sois infiniters, porque sin ninguno de vosotros este blog no tendría ni visitas, ni comentarios y ni seguidores.

 Sin luz no se puede volar. 

¿Qué os parece?

Gracias a todos. 




Con estrellas en la palma de mi mano

11/9/13

Sólo hacia una semana que mi abuela había fallecido. Vivíamos en una humilde casa de campo y teníamos una granja de la que, gracias a la leche ordeñada, la lana obtenida..., ganábamos dinero con el que sobrevivir.
A parte de eso, a mi abuela le fascinaba la cocina y juntas hacíamos tartas, pasteles, magdalenas..., que vendíamos a los vecinos. 
Ahora todo eso ya se había acabado. Todas esas risas juntas, esos momentos... Todo se había acabado. Debía de hacerlo sola. 
Te preguntarás, ¿y tus padres? Pues mis padres murieron cuando yo tan sólo tenía un año en un incendio en el bosque mientras cazaban. Se puede decir que mi abuela me ha educado y ha ejercido de padre, madre y abuela. 

Raramente sonó el timbre. Abrí la puerta y detrás de ella esperaba un chico de mi edad o quizás un poco más mayor que yo, con una enorme sonrisa. 

-Hola, me llamo Borja y soy el nuevo vecino de al lado. 
-Yo soy Raquel. Encantada. 

Borja se limitó a sonreírme. Le invité a pasar y cedió. Nos sentamos en el sofá y charlamos un rato. 
No podía dejar de mirar esos ojos castaños, y ese pelo liso castaño que se retiraba de vez en cuando con los dedos de las manos. 
Me explicó que había comprado las tierras y la casa de a lado para montar su propia empresa de cocina. Así tendría más facilidad a la hora de recoger alimentos. 
Me pareció muy bien su idea.

-Es una idea fantástica. A mi abuela le encantaba la cocina.

Borja debió de percibir cierta tristeza en mis palabras. 

-Lo siento. -me dijo. 

Después de un breve pero intenso silencio, pues quería reprimir mis lágrimas, prosiguió.

-Raquel, si quieres me puedes ayudar con la cocina, ya sabes, trabajo en equipo. 

Me pareció una idea estupenda. ¡Más que eso! Empezaba a querer estar más tiempo con él y encima cocinando. Sería maravilloso.
Por otro lado, el venía con sus ideas claras y estaba dispuesto a montar la mini-empresa, pero sólo. Sin la ayuda de nadie. 

-No sé Borja, me sabe mal...
-...pues que no te sepa mal. Te gusta cocinar, ¿no? Y de alguna manera tenemos que sobrevivir y si los dos teníamos la misma idea, ¿qué mejor que trabajar juntos?

Sonreí. Sus brazos rodeó mis hombros ligeramente hacia él. Puse mi cabeza sobre sus hombros y me abrazó. No sé si era una manera de darme la bienvenida al trabajo, si era una manera de animarme por lo de mi abuela... No lo sé. 

Quedamos al día siguiente en su nueva casa. 
Aquella tarde saqué todas las recetas que habíamos inventado mi abuela y yo. Esta vez no pude evitar que unas lágrimas amargas cargadas de nostalgia resbalaran por mis mejillas. 

Me dí una ducha caliente que contrataba con el frío de la tarde. Al terminar me puse el pijama de invierno y un batín, mis patucos, una bufanda y mi cámara de fotos. 
Salí a fuera. La granja se situaba en una zona despejada y alta apartada de la ciudad. Sólo se oían el canto de los pájaros, el chapoteo de la lluvia cuando llueve. Ni ruido de coches ni sirenas. Al ser una zona despejada y alta se podía ver perfectamente el mar. El atardecer, el amanecer junto al mar brillando y contrastando con el color del cielo, hacía un paisaje precioso y era inevitable no sacar algunas fotos. 

Al día siguiente, me encontraba en casa de Borja. Era mucho más amplia que la mía y quizás más moderna. 
Nos estábamos un café con leche cuando le mostré las recetas de mi abuela y mías. 

-Son maravillosas, tienen una pinta estupenda -comentó echándoles un vistazo. 

Me estaba secando las lágrimas con el puño de mi jersey cuando se levantó y se arrodilló a mi lado. 
Me apartó el pelo y me dio un beso en la mejilla. 
Le miré. Me estaba sonriendo. Me acarició el pelo cuidadosamente. 

-No pasa nada. Es que soy una llorona.

Se levantó, me cogió de las manos y me levantó y me abrazó. Me abrazó fuerte y me dio unos besos en la mejilla. 
Aún abrazados le di un beso en la mejilla. 

-¿Quieres oír una buena noticia?

Le miré y me apartó un mechón de pelo de la cara.

-Hace unos días, antes de venir aquí, bajé al pueblo y dejé un cartel en el tablón de anuncios anunciando mi mini-empresa. Y ya tengo un pedido: trtase tres chocolates. 

-¡Que bien! 

-¿Te apetece hacerla ahora? Hay que entregarla mañana. 

Asentí y me dio un beso en la frente. 

Fuimos a la cocina y me puse un delantal.
Empezamos por la base. Mientras machacaba galletas, Borja puso mantequilla en el microondas. Pusimos el polvo de galleta y la mantequilla en un recipiente y lo mezclamos. 
Mientras yo ponía azúcar, nata, leche, chocolate y cuajada en un cazo, con sus medidas, Borja hacia la base de la galleta echando la mezcla del polvo de galleta y la mantequilla en un recipiente y aplastandola para que quedara bien resistente. 
Puso el cazo al fuego y mientras removía el cotenido con una cuchara, Borja se lavó las manos. 
Sin yo esperarmelo me rodeó la cintura con sus brazos y me estemecí. Me dio un beso en la mejilla y se fue preparar la segunda capa de chocolate. 
Al cabo de un rato, la primera capa estaba lista. Retiré el cazo y esperé a que se enfriara un poco. 

-¿Cómo vas? -me preguntó. 
-Bien. Se tiene que enfriar un poco. 
-A nuestro cliente le va a encantar. 

Eché el cazo al recipiente cuidadosamente y con una cuchara esparcí el chocolate por toda la masa de galleta. Fui a lavar la cuchara y el cazo, y en ese rato Borja ya tenía segunda capa hecha. 
Cuando acabé de fregar el cazo y la cuchara, él seguía esperando a que se enfriara un poco la capa de chocolate blanco. 
Me miró sonriendo.
-¿Qué? -le dije. 
-Creo que ya sé cuál es mi chocolate favorito. 

Empecé a preparar la última capa, la de chocolate con leche mientras él volcaba el cazo encima de la capa de chocolate negro. 

-¿Ah sí? ¿Y cuál es? -le dije mientras removía la mezcla con una cuchara.
-El blanco -me dijo con picardía

Cuando el cazo se enfrió lo eché encima de la segunda capa. Ya estaba lista la tarta. 
Esperamos a que se enfriara un poco para meterla en la nevera. 
Mientras esperábamos Borja y yo estuvimos charlando.

-Pues yo cuando les dije a mis padres que quería ser cocinero y montar mi propio restaurante o empresa de cocina, me echaron de casa. 
-¿Porqué? -le dije extrañada. 
-Porque desde hace mucho tiempo, mi familia se dedica a la informática. Y a mí la informática no me gusta, me gusta la cocina. Y, bueno, a ellos no les pareció bien y me echaron de casa. 

Noté cómo sus ojos se humedecían. Me acerqué y le di un tierno beso en mejilla y le abracé. 
Me daba mucha pena. Él me había dado cariño sin ni siquiera conocerme mucho y ahora él era el que necesitaba ese cariño. 

-Pero bueno, no pasa nada. -me dijo más alegre -¿Ponemos la tarta en la cocina?

Y eso hicimos. La pusimos en la nevera y hasta mañana no saldría de allí. Fuimos a dar un paseo. El atardecer era precioso. El cielo estaba pintado de colores naranjas y el mar brillaba como diamantes. 
Borja me cogió las manos y me abrazó. 
Me rodeó con sus manos la cintura y yo le rodeé con los míos su cuello. 
-¿Sabes qué? -me susurró -Que si por cada vez que me haces sonreír, que me haces feliz y que me haces recordar que valgo para algo, tuviera que coger una estrella, la noche sería negra por que yo tendría todas las estrellas en la palma de mi mano. 

Le sonreí. Era tan tierno, tan romántico y cariñoso. 
Nuestras narices rozaron. Y se acercó lentamente a mí y me dio un beso dulce como la tarta de tres chocolates que habíamos cocinado. 




Book Tag: La hamburguesa de libros

Book Tag: La hamburguesa de libros.
¡Hola! Luna de "Sumergida en el mar de la lectura", me ha otorgado este premio. Y se lo agradezco muchísimo por que me apetecía mucho hacerlo.
¡Vamos allá!

1. El pan de abajo del sándwich: El primer libro de una saga que amas.
"Canciones Para Paula" de Blue Jeans. Si no sabéis cuál es, no sabéis que os estáis perdiendo, pero tranquilas, pronto subiré una reseña de esta maravillosa trilogía.


2. La carne de la hamburguesa: Un libro de mucha carne, (Espesor de 400 páginas o más) que hayas leído y disfrutado.
"La Isla de las Mariposas" de Corina Bomann. Me he leído libros más largos pero este me mantuvo intrigada hasta el final.


3 y 4 Ahora una rebanada delagda de queso y un hoja de lechuga. (Dos libros de 200 o páginas o menos) uno que hayas leído y disfrutado y otro que quieras leer.
Leído: "Deja en paz a los muertos" de Juan Ramón Barat.
Quiero leer: "El verano en que me enamoré" de Jenny Han




5. ¡La rodaja de tomate!: Elige un libro que ames u odies. (Tamaño medio entre 200 y 400 págs.)
"Rafa. Mi historia" de Rafael Nadal y John Carlin. Para los que no los sepáis, soy un fanática del tenis y Nadal es uno de mis ídolos. Leí este libro sin esperarme nada especial, solo su vida y alguna cosa más, pero no, era muchísimo más que eso y me sorprendió mucho. Y me encantó.


6. Hora de la salsa, esa salsa que nunca probaste y no sabes si vas a odiar o amar: Elige un libro que pensabas que ibas a odiar y amaste, y que ibas a odiar pero amaste.
Odio - Amor: "Of Mice and Men" de John Steinbeck. Pensé que sería aburrido y eso, pero al final me resultó entretenido y estuvo bien.
Amor - Odio: "Que el amor nos salve la vida" de David Escamilla. Lo que ponía en la descripción me llamó bastante la atención pero ya cuando llevaba unas páginas me resultó pesado. Parecía que no ibas a ninguna parte.

   

7. Por último la rebanada superior de pan: Elige el libro al que tengas miedo por ser el final de una saga y no quieras terminarla u otro motivo.
"Mockingjay" de Suzanne Collins. Me encantaron los otros dos libros y no sé como acabará. Todo está tan confuso...


Pues bueno, este es el tag. Me hubiera gustado que llevara bacon, pero bueno, jajajaja. Bueno aquí mis nominados. 


Muchas gracias de nuevo.

Blue Butterfly.

Nombre

10/9/13

Nombre
¡Hola!
Sé que somos pocos seguidores (18), de momento. Pero a mí no me importa la cantidad de seguidores, solo me importa lo fieles que son leyendo y visitando mi blog todos los días y comentando mis entradas.
Gracias. :) 
Creo que os merecéis ser algo. Tener un nombre que os identifique, que cuando alguien lo mencione, sepáis que sois vosotros. 

Traigo unas sugerencias:

1. Flyers
2. Dreamers
3. Infiniters
4. Lighters

A mí, personalmente, me gusta más Dreamers. Pero esto es decisión vuestra. Pondré una encuesta en la que podréis votar hasta el viernes. 
Si tenéis alguna sugerencia, decírmelo dejando un comentario en esta entrada.

¡Gracias!


Un beso de lluvia

8/9/13

Estaba en la residencia de la universidad. Viviría allí durante el curso que tan sólo acababa de empezar.
Mi habitación era la trece. Los chicos y las chicas estábamos separados en dos bloques diferentes. Estaba en el salón de la residencia de chicas cuando recibí un Whatsapp. 

Gabriel 20:04: ¿Mañana quedamos para comer?

Pues sí, aunque mensaje solo dijera una simple y ordinaria pregunta a mí me sacaba una sonrisa. Era lo que me pasaba cada vez que Gabriel me enviaba un mensaje. 
Le respondí un escueto "Ok" y me di cuenta de que la noche de diciembre ya había caído sobre la residencia. Subí a mi cuarto y me puse mi pijama. 
No podía dejar de pensar en él. Teníamos la misma edad, es decir, que también era su primer año de universidad. Desde el primer día que me lo crucé por el pasillo, sus ojos azul cielo y su sonrisa me hipnotizaron. 
Coincidimos en la biblioteca bastantes veces y él siempre se había acercado a mí. Nos hicimos amigos, pero a mí me guataría llegar un poco más lejos...
Me aseguré de que había cerrado la puerta con llave y que tenía puesto el despertador a las 8:00. Mañana sería sábado y como la Navidad está apunto de llegar, un grupo de universitarios ha montado una fiesta y ha invitado a todo el mundo. 
A mí no me apetece ir, no soy fiestas.     

Al día siguiente me dirigí sobre la 13:00 hacia el comedor. Hacía frío y parecía que en cualquier momento fuera a llover. 
Gabriel me esperaba en la mesa donde solíamos desayunar normalmente.

-Buenos días -me dijo al sentarme.
-Buenos días. 
-¿Vienes a la fiesta?

Antes de que pudiera de decirle que no, aparecieron las típicas divas populares de la universidad que al parecer habían oído la pregunta. 

-¿Ésta? ¿A la fiesta? Seguro qué no tiene ni unos pobres pantalones para salir de fiesta. -dijo Marta que era la líder. 
Las otras dos divas le rieron la gracia. 
Les ignoré mientras me tomaba el desayuno. Al ver que no contestaba prosiguió. 

-Gabriel, amor -le dijo Marta dirigiéndose a él -si necesitas una pareja de baile ya sabes a quien llamar. -se volvió hacia a mí y mirándome de arriba a abajo me dijo - Mejor que con esta que le falta glamour y le sobran libros. 

Aquello me sentó fatal. No le contesté. Primero me sentó mal que le invitara a Gabriel a ir con ella a la maldita fiesta y encima que me tirara por tierra delante de él. 

Se dieron media vuelta y se marcharon. Me di cuenta de que esperaba una respuesta. 
-No lo sé, no me gustan las fiestas. 
-¡Bah! No me digas que es por lo que te han dicho las tías estas. 
-No es por eso. No me gusta ni el ruido ni el ambiente de las discotecas ni botellones. 
Me levanté.
-Vamos que no vas. -me dijo algo malhumorado. 
-Si voy, ya me verás. 

Y me marché. Se hicieron las 21:30 de la noche y ya se oía la música del botellón. Me dio un arrebato. Me puse una camiseta blanca de manga larga, unos leggings negros, un jersey de lana largo azul clarito, unos calcetines de lana y unas botas con cordones, un abrigo de lana gris con botones, un gorro a juego y una bufanda negra de lana y cogí mi bolso. 

Musica, alcohol, tabaco, sudor.  Ese era el ambiente que se respiraba allí. Con la mirada localicé a Gabriel. Allí estaba bailando con Marta. Gabriel estaba de espaldas a mí, por lo tanto no me veía, pero Marta sí me vio. Llevaba un vestido cortísimo y escotado. 
Sin ni siquiera yo esperármelo, se acercó a Gabriel y rápidamente le plantó un pico en los labios al cual Gabriel no le respondió. Se apartó bruscamente y se giró...

Aquel momento pasó en cámara lenta. Podía sentir a la perfección como un torrente de lágrimas querían desbordarse por mis blancas mejillas. Y así fue, fueron cayendo una a una y en ese momento Gabriel se giró y me vio allí. 

Decidí darme media vuelta y volver a mi cuarto del que no habría salido sino fuera por él.
Mis lágrimas reflejaban rabia, tristeza, agobio... El ambiente del botellón, el pico de Marta y el miedo a confesar a Gabriel que le quería se mezcló en mis lágrimas saladas. 
Caminé rápidamente hacia mi cuarto limpiándome las lágrimas con el puño del abrigo. El frío de la noche chocaba contra mi cara. Empezaron a caer gotas de lluvia cada vez más y más. 
De repente sentí que una mano me cogía la mano izquierda y me tiraba suavemente por lo que me vi obligada a girarme. 
Era él. Sí. Gabriel. Nuestras caras estaban muy cerca y nuestros cuerpos pegados. Agaché la cabeza e intenté despegarme pero el no me dejó. La lluvia seguía cayendo cada vez más. No podía separarme de él. Estábamos abrazados, él sujetando la mano que me había cogido y rodeándome con la otra mi cintura y yo tenía mi manos en su pecho. 
Me apartó el pelo de la cara, se acercó a mí cuidadosamente buscando mis labios y me besó. 
Un beso tierno y dulce como él. Mi frías manos rodearon su cuello. 
Un beso cálido que contrastaba con el frío de la noche y de las gotas de lluvia que no dejaban de caer. Me rodeó fuertemente la cintura con ambas manos.  
Un beso intenso y largo. 
Un momento que no quería que acabar nunca. 
Un beso de lluvia. 
Nuestros labios se separaron. Sus ojos azules me miraron. A pesar de que el cielo estaba gris podía ver perfectamente como brillaban.
Me dio otro beso. Esta vez más corto pero tierno. 
Miró al cielo y le imité. Las gotas de lluvia caían sin parar, se oía como chapoteaba en el suelo. 
Nos fundimos en un abrazo. Me besó la frente. Y me susurró: <Te quiero>.